Denis Dubourdieu en XL Semanal

Ayer leí en el clásico suplemento dominical de ABC, una excelente entrevista a Denis Dubourdieu al que llaman padre de la enología moderna.

Os dejo el enlace y un extracto, como se dice popularmente, “Tiene más razón que un santo”

“Hay que volver a elaborar vino para beber, no para impresionar, para que se puntúe bien en una cata y después se escupa. Hay que pensar en el placer de quien lo va a consumir. En España es necesario parar de hacer vinos envarados y arrogantes, de elevadísima concentración. Se debe encontrar otra vez el camino de la sutileza. Sé que es más fácil decirlo que hacerlo, pero hay que empezar. Se ha de reencontrar un cierto minimalismo en la técnica para dar al vino delicadeza y elegancia en su pureza.”

Entrevista a Denis Dubourdieu

Nuestra visita a Argentina (3 de 3)

Les recordamos que Miguel, miembro del equipo Vinopremier.com, está realizando una prospección del mercado sudamericano para lanzar nuestro proyecto Boxpremier.com
La última parte del partido, les aseguramos que el equipo visitante llega con las fuerzas justas, los goles recibidos pesan, pero aún nos queda la recta final…
El buque insignia argentino – Asado de Tira & Trapiche Malbec Viña Fausto Orellana.
Uno de sus valiosos secretos de nuestros amigos argentinos, es que comen sus excelentes carnes, mucho más hechas que lo que los europeos consideramos “al punto”.
Particularmente me gusta la carne poco hecha, preparada a la francesa por un gran Rotisser, es decir muy crujiente por fuera y azul por dentro. Sin embargo, me gusta confiar en los expertos. Cuando uno va a un médico, abogado o asesor, normalmente, les hace caso. Parece lógico, les paga para ello, son su “experto” en un aspecto de la vida.
Según nuestros amigos argentinos, un asado correctamente preparado (sin “arrebatar”, o sea sin apurar su cocción, evitando así que se queme por fuera y quede crudo por dentro) requiere varias horas de fuego y trabajo, permitiendo que la grasa que marmolea un buen corte con hueso, se derrita dentro de la carne. Para ello, la pieza debe estar girando permanentemente sobre las brasas y de manera que tenga una cocción uniforme y los jugos no escurran, formando costra.
Esta delicia culinaria debe estar acompañada por un vino que permita discurrir la sinfonía de sabores y olores, que si bien son intensos, solo una armonía con un gran vino, podría potencia aún más.
El director de la orquesta elegido fue un magnifico Malbec, Viña Fausto Orellana de bodegas Trapiche.
De un rojo púrpura intenso, reflejan tonos violáceos en la copa. En nariz se muestra concentración de frutos rojos, ciruela, cereza y pasas, armonizados con pan tostado y un toque de coco.
La crianza en roble francés le otorga un cierto aroma a vainilla, así como notas especiadas y ahumadas propias de la madera.
Tiene una entrada dulce y sedosa, que armoniza la entrada en boca si bien muestra una cierta untuosidad por la potencia de los taninos, que permite completar el volumen bucal.
El ensamblaje con un bocado del asado rellena el paladar de una intensidad bucal, que tiene una continuidad retro nasal potente.

El final del partido – Alfajor “santafesino” (relleno de dulce de leche) y Norton Cosecha Tardía
En Argentina, el alfajor lleva elaborándose desde hace más de 130 años y cada región le da su toque distintivo. En Santa Fe, nace el más conocido de todos ellos “el santafesino”, de no menos de tres tapas hojaldradas pegadas entre sí con mucho dulce de leche y todo el conjunto glaseado.
Según el Código Alimentario Argentino, se debe entender por alfajor: “… producto constituido por dos o más galletitas, galletas o masas horneadas, adheridas entre sí por productos, tales como mermeladas, jaleas, dulces u otras sustancias o mezclas de sustancias alimenticias de uso permitido..”. Como puede observarse, la parte importante de un alfajor, no es tanto la galleta, como el relleno que las une. En nuestro caso el más exquisito dulce de leche jamás probado.
El dulce de leche es una tentación divina extendida por toda Latinoamérica. Se cree que nació fruto de una casualidad, en Argentina, cuando alguien dejó calentar más de la cuenta la leche endulzada para el mate. Se puede preparar con papelón, agregarle canela, clavo o vainilla, sabores cítricos como el limón o la naranja o darle un toquecito de ron.
En nuestro caso tenía un ligero toque cítrico a toronja (pomelo) lo que permitía desengrasar la garganta del devenir del partido. Apoyamos esta limpieza con un espumoso de Mendoza, Norton Cosecha Tardía.
La nariz sorprende por su multiplicidad de aromas, sus recuerdos a flores y su deje a agua de azahar. En el paladar es indudablemente dulce, pero no empalaga porque la acidez acompaña bien. Su boca es muy buena y por su dulzor justo sería un compañero ideal de postres con base de cítricos.
Nos lo sirvieron en copa de vino, a la francesa. En ocasiones perdemos la perspectiva de que un vino espumoso es, eso, un vino. Nos gusta que se le trate con el mismo cariño y respeto que al resto de sus compañeros de partido.
A la vista se aprecian burbujas pequeñas y delicadas que se transforman en una corona persistente. De color amarillo verdoso, intenso;
En nariz, expresivo, abierto, con gran equilibrio entre fructosidad y notas de bollería fina, frutas naranjas como el melocotón y cítricos que combinados con notas lácteas que recuerdan a la mousse de limón. También se encuentra alguna nota avainillada de fondo, así como leves apariciones de manzanas verdes, durazno y delicadas notas cítricas.
En boca la burbuja es sedosa, presenta un muy buen balance, por un lado vivo y fresco, armonioso, con sabor de fruta fresca y por otro se destacan las frutas tropicales y nuevamente durazno blanco.
Y con esto, terminamos el partido, que si bien nuestros amigos argentinos han dejado un abultado marcador a su favor, la vuelta se jugará en primavera en territorio patrio y, les estaremos esperando, para enseñarles por que España es campeona del mundo!!
Un abrazo a todos y gracias por leernos!!